Spread the love

Es, quizás, la leyenda urbana por excelencia de los videojuegos, en dura competencia con el Sasquatch de ‘GTA: San Andreas’ o los códigos para desnudar a Lara Croft. Una recreativa de 1981 que controlaba las mentes de los desafortunados jugadores que se acercaban a él y que era mitad experimento psicológico mitad neuro-arma pagada por la CIA. Pero… ¿qué había de cierto en todo ello? Demonios: ¿había algo de cierto?

La versión más o menos aceptada del mito dice lo siguiente: ‘Polybius’ es un arcade de gráficos abstractos pero ciertos aires de mecánica de matamarcianos que apareció en las salas de Portland, Oregón, en 1981 y como parte de este experimento gubernamental. Las partidas producirían efectos psicoactivos en los jugadores, que experimentarían también cierta adicción por el juego y una fobia inexplicable por el medio con el paso de las semanas. Periódicamente, las máquinas serían visitadas por hombres de negro que recabarían datos de las mismas, hasta que en un momento dado, después de haber cumplido su función, desaparecerían de las salas.

El “esto le pasó al amigo de un primo mío” se completaba con el inevitable final trágico. Se decía que algunos de los chavales que habían probado ‘Polybius’ se habían suicidado o desaparecido misteriosamente. Pero lo cierto es que todo queda en la bruma de la leyenda urbana: no hay pruebas de que ‘Polybius’ existiera realmente, y mucho menos que generara semejantes efectos.

Desmontando el mito

La web ‘Skeptoid’, especializada en analizar pseudociencias, leyendas urbanas y otras formas de pensamiento colectivo más o menos dañino ‘ analizó el fenómeno, intentando averiguar si Polybius existió o no. Para empezar, buscó rastros de la recreativa en Portland en los años ochenta, pero reconoció la dificultad de localizarla, dado lo complicado de la palabra: Polybius es también el nombre de un historiador griego nacido en el 200 AC que inventó un sistema de codificación del lenguaje que permitía enviar mensajes largos ahorrando espacio, y que afirmaba que sin pruebas tangibles de lo que pasó no se puede hacer crónica histórica fidedigna. ¿Hay una relación en el origen del mito?

‘Skeptoid’ analiza también la prensa de la época, revistas especializadas como Electronic Games entre 1981 y 1984, sin encontrar ni una referencia a Polybius. La primera mención que la web encuentra a la recreativa es muy posterior, en 2003 en la revista ‘GamePro’ y ya hablando de ello como una leyenda urbana de la época primigenia de los videojuegos.

Polybius Copia

Pero sí que localiza algunas referencias en prensa de la época sobre chavales que padecieron trastornos después de jugar a recreativas. Por ejemplo, en 1981, un chico de 12 años jugó a ‘Asteroids’ durante más de 28 horas y se hizo daño en el estómago de toda la Coca-Cola que tomó para aguantar despierto. Trágico (o tragicómico, si se quiere), pero muy poco misterioso. Como no lo son los casos de epilepsia frente a la pantalla, que desataron una moderada oleada de paranoia en los ochenta, pero perfectamente justificables de forma racional.

También hay explicación para “los hombres de negro”, porque es cierto que agentes federales se pasearon por las salas de recreativas de Portland durante los ochenta. Al parecer, muchos dueños de las salas habían modificado las máquinas para que estas pagaran dinero a los jugadores según los puntos que obtuvieran, funcionando como dispositivos de apuestas. Los agentes del FBI tomaron fotos de los nombres que aparecían en las tablas de records buscando testigos, y examinaron las máquinas en busca de estas modificaciones. También hubo redadas en busca de carteristas y camellos juveniles, algo habitual en las salas más oscuras.

Juwue5rfdze3fhj7jxgyzhmtey

Finalmente, el artículo de ‘Skeptoid’ resume la intervención militar en los videojuegos, posibles inspiraciones de la leyenda urbana. Por ejemplo, ‘Battlezone’ fue modificado para emular los contrales de un tanque Bradley y vendido a los militares. El ejército también modificó niveles de ‘Doom II’ en 1996 (a tiempo para la noticia de GamePro) para que sirvieran como entrenamiento militar. Y por supuesto, está la película, exitosísima en su día, ‘Starfighter: La aventura comienza’, en la que un joven muy habilidoso con los videojuegos es reclutado por el gobierno para entablar una batalla estelar.

Finalizamos con un último dato: en 1985, el publisher alemán VEB Polytechnik lanzó al mercado el recopilatorio de juegos clónicos ‘Poly Play’, donde se incluía un ‘Pac-Man’ de Hacendado. Las recreativas partían de CPUs rusas copiadas también de forma ilegal y se distribuyeron por Europa del Este. Después de unos años (tras la caída del Muro de Berlín, sobre todo), los dueños legítimos de las marcas plagiadas comenzaron a tomarse más en serio estos temas y las máquinas fueron retiradas. La similitud fonética de este juego “misterioso” y su desaparición de las salas sin motivo aparente también pudo hacer crecer la leyenda.

Los ‘Polybius’ que sí existieron

El caso es que, pese a que está más o menos claro que Polybius no llegó a existir, sí que hay quien dice haberlo jugado o incluso trabajado en él. Es el caso de un tal Steven Roach, que en 2006 declaró haber estado involucrado  en su programación, y que la retirada de las salas fue debido al ataque epiléptico de un chaval que desató el pánico. Fue su descripción de la mecánica del juego y el aspecto de sus gráficos lo que propició un par de versiones actuales del mismo. Lo que describió es similar a un ignoto shooter de 1983 llamado ‘CubeQuest’.

De esa descripción salieron un juego freeware de 2007 para PC programado por Rogue Synapse, que es un shooter en 2D que algunos comparan con el juego ‘Star Castle’.  En 2017, el infatigable Jeff Minter produjo para el casco de realidad virtual de PS4 un juego titulado también ‘Polybius’: Minter reconoce que se inspiró en la leyenda urbana pero no intenta replicar el supuesto gameplay del juego.

Por supuesto, una historia tan jugosa tenía que acabar calando en la cultura pop, y ha aparecido referenciado de múltiples formas. Quizás la más popular sea su aparición en un episodio de ‘Los Simpson’ de la Temporada 18, ‘Por favor, Homer, no des ni clavo’, donde se distingue la recreativa junto a una a la que juega Bart, y que exhibe el letrero “Propiedad del gobierno de los Estados Unidos’. Recientemente apareció también en segundo plano en el quinto episodio de ‘Loki’, ‘Viaje al misterio’.

Son solo algunos ejemplos: ‘Polybius’ (o más bien, la versión de Jeff Minter) aparece también en el videoclip de del tema ‘Less Than’ de Nine Inch Nails, fue la inspiración de la novela ‘Armada’ de Ernest Cline y objeto de estudio en una serie de documentales titulados ‘The Polybius Conspiracy’. También es el núcleo de la excelente novela-ensayo ‘Polybius’, de Francisco Jota-Pérez.

Todo un recorrido para un juego que nunca existió. O sí, porque hay quien jura y perjura que lo vio, lo jugó e incluso que sufrió una crisis cardiaca por su culpa. En este caso, como sucede siempre como con las grandes leyendas de la cultura popular, importa poco si ‘Polybius’ fue real o no: su impacto en los sueños comunes de los aficionados ha sido tan tangible como cualquier gran éxito de la edad dorada de los recreativos.

Fuente: xataka

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

A %d blogueros les gusta esto: